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Isla Haustela. 2038. Tras años en el que el mundo se ha visto amenazado por la mutabilidad de un virus, y muchas mujeres sufren graves secuelas, el científico Ilias Laurenti Dusha investiga la molécula hauspicina que promete alargar la vida de los seres humanos trasplantados. Amparado en intenciones naturalistas y clínicas, funda junto a su esposa la Residencia Dusha, un enclave exclusivo en el que los pacientes  aparentemente disponen de todas las comodidades.  Poco a poco Laurenti va tomando el poder  en la isla y reúne en torno a su figura a un grupo de seguidores, denominados a sí mismos, «los cosechadores». 

Esta trama, inquietante y oscura, escrita antes de la pandemia  del COVID-19 por Clarisa Ligarde, parece anticipar un escenario que a día de hoy todavía puede ser posible.

“Un thriller psicológico que te sorprenderá” Después de una llamada telefónica  Lena se ve obligada a regresar a su pueblo natal, Derma. En la gran casa familiar  se reencontrará con su madre, con quien nunca ha mantenido una relación muy cercana, y su hermana Clara. Han transcurrido quince años sin que sepan de ella. ¿Cuánto habrá cambiado?, ¿qué habrá sucedido en su ausencia? Los reproches soterrados, las desesperanzas de la niñez imbuirán a  Lena en un monólogo interior  repleto de recovecos que la obligarán a escarbar en lo más hondo de su memoria y actuar de una manera inesperada

 

 

Un relato que reconstruye el duelo del primer amor a partir de su última noche. Cómo su joven protagonista va saliendo de ese lugar de oscuridad en el que se ve sumida, al darse cuenta de que la persona que aún ama se ha ido. Un relato nocturno repleto de erotismo y poesía, en el que el deseo y el afecto perdido sucumben a la noche.